dimecres, 17 de novembre de 2010

Lampedusa. Rafael Argullol

En aquesta novel•la Argullol transforma la petita illa de Lampedusa en una metàfora de la mediterrània. Es tracta d'un escenari en el que la grandesa i la decadència s'alternen entre de la presència d'una dona de bellesa misteriosa i del personatge de Leonardo Caracci, qui fa de la curiositat pels desconeguts la seva aventura vital.
Un relat iniciàtic que reflexiona sobre la passió humana, així com la bellesa i els seus abismes.
La novel•la vol ser una història molt vinculada als mites i que gira entorn de la bellesa i la mort. Argullol treballa amb moltes etimologies, amb Lampedusa que podria ser, segons explica, la Medusa i la seva atracció per la bellesa i la mort.
Situada en el període d'entre les dues guerres mundials, "Lampedusa" es pregunta per tot el que succeïx en un temps no concret sinó etern: l'amor, la guerra, la mort i les vel•leïtats de l'ànima.  

1 comentari:

bajolilas ha dit...

En la primera lectura de esta novela,se me pasaron muchos detalles que no supe apreciar, ahora no le comentaría al Sr.Argullol,que hasta el capitulo VI, no había conseguido disfrutar de la novela.Que equivocada estaba,es tanta la belleza de su prosa,lo primero que encuentro ya a partir de la pag.8 es por ejemplo cuando se refiere a lo que busca el verdadero nómada "El no halla satisfacción en el permanecer sino en el llegar y en el partir,actos supremos de la fugacidad y, por tanto,los únicos capaces de combatir la fugacidad de la existencia","Por eso nunca el sentimiento de la muerte es el mismo en el mar o en la tierra" y para mi una de las metáforas preferidas "El buque logra representar tan vivamente la transitoriedad de las cosas que, paradójicamente, constituye un refugio consolador,y el mar embravecido y la tempestad no hacen sino acrecentar estos fenómenos aparentemente opuestos";también
la descripción del apretón de mano
"Con fuerza,con calor,con jovialidad,comunicando a la epidermis el flujo indefinible que se nutre en las esencias verdaderas del hombre.
A la vez me transporta en la magia del instante, cuando nos describe en el hotel ,su habitación,con unas vistas del mar,y al mismo tiempo el regalo y disfrute de unas Arias de Vérdi totalmente improvisadas.
En la pag.45 "Besé su mano y ella besó mi beso".en la pag. 70 "me sentía como los niños cuando son apresados por un miedo irracional y absurdo,y son incapaces de combatirlo, porque nadie les hace caso,porque nadie les concede el papel de victimas o héroes".
Y podría seguir así hasta el final, solo me queda agradecerle a Rafael su paciencia y el cariño conque nos trato.Gracias.